Está claro que el Barcelona ha experimentado una mejora importante en las últimas semanas. Al final, el cambio de entrenador resultó ser una buena decisión. Este equipo ha jugado mejor que la etapa de Ronald Koeman. De hecho, es probable que esté desplegando el mejor juego en años.
Los fichajes invernales (Adama Traoré, Ferrán, Dani Alves y Aubameyang) han tenido gran parte de culpa en esta mejoría. Sin embargo, Laporta es consciente de que no es suficiente para reinar tanto en España como en Europa.
En defensa suenan con mucha fuerza Christensen y Azpilicueta, dos jugadores que llegarían a coste cero al finalizar sus contratos y que cuentan con gran experiencia en el panorama internacional. De hecho ambos conquistaron la Champions League el año pasado con el Chelsea de Tuchel.
En el centro del campo, parece bastante probable que el marfileño del Milan Kessie venga a reforzar la medular blaugrana. También finaliza contrato este año, por lo que llegaría a coste 0. Y es que las arcas azulgranas no permiten grandes desembolsos.
Es en la delantera donde se presenta el gran anhelo de esta directiva. Haaland, que está representado por Mino Raiola, que guarda una gran relación con Laporta y que influyó en el fichaje de Ibrahimovic en 2009, es el jugador sobre el que el presidente planea edificar el Barça del futuro. Sin embargo, no será fácil llegar a un acuerdo con el Borussia Dortmund.